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domingo, 17 de marzo de 2019

NARRATIVAS ESCOLARES

Para esta nueva entrada describiré una situación educativa real, que pude presenciar en mi periodo de practicas externas y que se relaciona con el desarrollo de la Competencia Cultural y Artística del alumnado. ¡Allá vamos! 😁

  • Descripción de la actividad
El ejercicio consistió en la escritura de una poesía propia, ya que en esa unidad didáctica los alumnos estaban trabajando el género lírico y los recursos métricos. De este modo, debían crear un poema de ocho versos de arte menor y rima asonante en los versos pares inspirándose en una emoción de libre elección como el miedo, la furia,  la alegría… Cabe mencionar, además,  que en cada mesa de trabajo había un ordenador o una tableta en la los alumnos podían consultar cualquier duda que creyeran oportuna. Asimismo, su profesora y yo misma pasábamos regularmente por las mesas supervisando que todo iba correctamente. Una vez acabada la tarea de escritura, le dieron título a su poesía, la leyeron en clase y entre todos decidimos cuál era mejor.



  • Principales objetivos del ejercicio 
El fin de esta actividad de creación era el de aplicar los conocimientos teóricos a un ejercicio práctico e intentar hacer ver a los alumnos que la poesía no está necesariamente para aburrirnos mientras la diseccionamos; la poesía es sentimiento y la poesía debe vivirse como una experiencia enriquecedora. En ese sentido, me parece muy interesante que los alumnos se dediquen a escribir a partir de una emoción, ya que muchos descubrieron que el género poético es una forma más de expresar lo que sentimos y pensamos.



  • Dificultades que pude observar
El desarrollo del ejercicio no fue fácil y nos llevó más tiempo del esperado. Después de todo, era prácticamente la primera vez que los alumnos redactaban una composición de este tipo y algunos tuvieron que acabarla en casa.

  • Propuestas de mejora 
  1. Trabajar en parejas o incluso en equipos podría haber resultado más funcional pues habrían estado cooperando y aprendiendo unos de otros a la vez que el proceso se agilizaba.
  2. Tal vez, hubiese sido buena idea que, antes de escribir, realizaran una búsqueda en internet o en su propio libro de texto para encontrar poesías que hablaran de la emoción que habían elegido. Esto les podría servir de inspiración y, al mismo tiempo, estarían aumentando su educación literaria. 
  3. Crear un mural conjunto para el “rincón de lengua” donde aparecieran todas las poesías de referencia (las que habrían buscado en internet) y las que han escrito ellos mismos. 
  4. Por último, hay un aspecto que yo quitaría del ejercicio: el de decidir qué poesía es la mejor. Con esto, lo que se fomenta es un clima de competitividad en el aula, cosa poco producente para el bienestar del grupo.
  • ¿Y el uso de las TIC? 
En cuanto al uso de las TIC, bajo mi punto de visa, no se les ha sacado demasiado provecho. Por ejemplo, mientras los alumnos escribían, se podría haber puesto música para fomentar el ambiente de creatividad. Además, como práctica inicial antes de redactar el poema quizá hubiese sido interesante utilizar algunas de las muchas aplicaciones y páginas web que existen actualmente para crear poesía. Os adjunto aquí el blog de Ana Galindo, Palabras azules, que cuenta con una entrada muy completa sobre estas aplicaciones. 





viernes, 15 de marzo de 2019

NARRATIVA EN RELACIÓN AL DESARROLLO DE ASPECTOS DE LA COMPETENCIA EN COMUNICACIÓN LINGÜÍSTICA


En una de las clases de Lengua castellana y literatura de 1º de Bachillerato a la que asistí como observadora, la profesora proporcionó al alumnado la siguiente tabla, que contiene los prefijos o raíces prefijadas cultas y los sufijos o raíces sufijadas cultas con sus respectivos significados:
Los estudiantes tuvieron unos minutos para familiarizarse con los afijos cultos, y una vez explicados los morfemas procedentes del latín y del griego, los alumnos formaron grupos de 4-5. La profesora repartió a cada uno de los grupos unas etiquetas que contenían prefijos y sufijos. La tarea del alumnado era formar palabras uniendo un prefijo a un sufijo. Estas palabras podían existir o no, aunque los estudiantes debían escribir el significado de cada una de las palabras formadas teniendo en cuenta el significado de los prefijos y de los sufijos. Los alumnos trabajaron en grupo durante unos minutos y formaron palabras que después se anotaron en la pizarra al mismo tiempo que se comentaba su significado.
De esta actividad surgieron palabras tan curiosas como homoemia, que los alumnos definieron como “de la misma sangre”, o cardiolatría, definida por los estudiantes como “adoración al corazón”, y descubrieron que la palabra fototerapia, que creyeron haber inventado, aparece en el diccionario.
Para esta actividad se utilizó el ordenador del aula para buscar en el Diccionario de la lengua española de la RAE el significado de las palabras creadas por el alumnado y comprobar así si existían o no. Gracias al proyector, todos los estudiantes podían leer la pantalla al mismo tiempo.
El objetivo principal de esta práctica era que los estudiantes entendiesen uno de los procedimientos de formación de palabras, atendiendo al significado de los prefijos y sufijos cultos, y enriqueciesen así su vocabulario.
Este objetivo fue alcanzado por el alumnado, puesto que salieron del aula poniendo ejemplos de situaciones en las que podrían utilizar las palabras trabajadas. Este hecho manifiesta que ampliaron su vocabulario y reforzaron el que ya tenían entendiendo el origen del significado de palabras que ya conocían.
Por otro lado, en el transcurso de la actividad surgieron algunas dificultades relacionadas con el escaso vocabulario que tienen los estudiantes, ya que algunas de las palabras que pensaron que habían descubierto ya existían. No obstante, la profesora separó las palabras ideadas por los alumnos de las que aparecen en el diccionario, y esto sirvió para que ellos ampliasen su vocabulario.
Como propuesta de ampliación para esta actividad, hubiera sugerido que cada estudiante redactase un texto utilizando varias de las palabras creadas en el aula. De esta manera, el alumnado hubiera consolidado el aprendizaje del significado tanto de las palabras como de los prefijos y los sufijos.

martes, 12 de marzo de 2019

LA MIRADA DEL OTRO


En esta ocasión, me toca ponerme en la piel de una de mis alumnas del instituto en el que he realizado las prácticas para, a través de ella, reflejar o, mejor dicho, aproximarme a la vida lectora de los adolescentes; aunque todos estaremos de acuerdo en que solamente una persona no muestra la autobiografía lectora de todos sus compañeros, pero sí que ayuda a dar un paso.

¡Hola a todos! Me llamo C. tengo 17 años y como actualmente soy estudiante de Bachillerato, la mayor parte de mi vida lectora está marcada por las lecturas obligatorias que se proponen cada curso- desde 1º de ESO hasta 4º de ESO y, en el caso- como es el mío- de que quieras continuar hasta acabar Bachillerato, también habrás de afrontar las lecturas correspondientes de 1º y 2º de Bto. Pero antes de hablar de esta etapa, me gustaría hacer un breve repaso de mi infancia.

Desde que me alcanza la memoria, siempre he visto a mi madre leyendo novelas, muy diferentes todas ellas, aunque tiene colecciones de un mismo autor o autora en su biblioteca. Sin embargo, esto no despertó en mí ningún interés por leer, de hecho, ella practicaba la lectura como un entretenimiento exclusivamente personal, es decir, no tengo ningún recuerdo de que ella o mi padre me leyesen (ojo, con ello no reprocho nada eh), pero eso no significa que no haya leído nada, es más, tengo una leja llena de libros de literatura infantil y juvenil: clásicos en versión Disney (La Bella y la Bestia, Pocahontas, el gato con botas, Aladino, Cenicienta, Blancanieves…), otras temáticas como la humorística (Ríe que ríe), Mis primeras canciones “canciones populares infantiles”, y como no, por la parte audiovisual, la gran colección de películas Disney. Esa sí es comparable a la biblioteca de mi madre.


Durante la Primaria también teníamos sesiones dedicadas a trabajar la lectura. Así, en cada curso- a partir de 2º-, una vez a la semana, visitábamos la biblioteca del cole- cargados con nuestra cartera color naranja que tenía nuestro nombre bordado- y, libremente, cada uno escogía un libro que le gustase. El plan era leerlo en casa y rellenar una ficha informativa (dibujo incluido) sobre él.



Ya en el paso al instituto la situación cambió bastante. Por un lado, el número de lecturas descendió (porque sólo es una por trimestre), aunque aumentan las lenguas en las que leemos, pero, por otro, empecé a interesarme por la lectura gracias a libros que de una manera u otra me descubrieron mi gusto por una temática concreta: la intriga.  Y es aquí, bueno, concretamente en 3º de ESO donde aparece el que será mi escritor favorito: César Mallorquí. Me gusta su temática y su manera de escribir, me pierdo en sus historias y las devoro, tanto, que un libro de él no me llega ni al final de la semana. Desde que lo descubrí ando tras su pista. Además, quiero destacar también a otro escritor cuyas dos obras que leí me fascinaron. Ese es Silvestre Vilaplana, escritor alcoyano, quien escribe en lengua valenciana, y gracias al cual afiancé mi gusto por este tipo de narrativa.
Comparto con vosotros los libros que he leído en la Secundaria que despertaron en mí esta pasión por el misterio: El fantasma de Canterville y otros cuentos de terror, La mirada d’Al-Azraq, Les urpes del diable y El último trabajo del señor Luna.







            Cada vez que puedo, me sumerjo en internet en busca de recomendaciones y novedades literarias sobre historias de misterio, lo cual se ha extendido también al cine y a las series. Siempre ando en busca de preguntas y respuestas.






LA MIRADA DEL OTRO


Poniéndome en la piel de mi alumnado de prácticas (o del que me gustaría que fuese mi alumnado algún día), he escrito esta ficticia biografía lectora:

En mi familia hay muchos lectores y en mi casa siempre ha habido estanterías llenas de libros. Siempre he visto a mi madre con un libro en las manos. Cuando era pequeña y aún no sabía leer, mi madre me contaba cuentos o me los leía antes de dormir o los fines de semana.
A los 6 años, me regalaron un libro de la colección de Geronimo Stilton: El misterioso ladrón de quesos. Fue el primero de los muchos que leí de la misma colección. De esta colección pasé a la de Tea Stilton. Recuerdo que mi madre me llevaba a la biblioteca y era incapaz de elegir sólo un título.
Como mi familia ya había descubierto que era una lectora empedernida, en mi octavo cumpleaños me regalaron muchos libros. Creo que mis tíos se pusieron de acuerdo y mi estantería se llenó de volúmenes de la colección de Kika Superbruja.
Un poco más tarde descubrí en casa de mi abuelo una colección de cuando mi madre era pequeña: Los Cinco de Enid Blyton. Me leí todos los libros de la colección, uno detrás de otro, sin poder parar. Mi favorito es Los cinco en peligro.
Cuando empecé el instituto, la profesora de Lengua Castellana y Literatura nos puso como lectura obligatoria El valle de los lobos de Laura Gallego. En ese momento descubrí que me encanta la fantasía. Me alegré mucho cuando la profesora nos dijo que este libro era el primero de una tetralogía llamada Crónicas de la torre. Al salir de clase fui directa a la biblioteca y los cogí todos. Creo que es mi autora preferida.
El año pasado, como lectura obligatoria leí La catedral de César Mallorquí, y también me gustó mucho.
Ahora estoy en 4º de ESO y para el primer trimestre el profesor nos recomendó El capitán Alatriste de Arturo Pérez Reverte. Creo que, de toda mi clase, la única que se lo leyó entero fui yo. Y me encantó. El resto de mis compañeros no lo entendieron.
A lo largo de estos cursos también he leído en valenciano. Me han gustado mucho La biblioteca fantàstica de Jesús Cortés, Cartes d’hivern de Agustín Fernández Paz, La nit que Wendy va aprendre a volar de Andreu Martín y Les ombres del bosc de Vicent Enric Belda.
Me encanta leer y disfruto mucho cuando tengo tiempo libre para poder tumbarme en mi cama con un libro. ¿Hay algún trabajo que consista en leer?


lunes, 11 de marzo de 2019

LA MIRADA DEL OTRO

Para esta entrada, intentaré escribir una autobiografía lectora poniéndome en la piel de cualquier adolescente actual. Para ello, me he inspirado en los alumnos con los que he interactuado durante el periodo de prácticas y en lo que ellos piensan acerca de la lectura. ¡Allá vamos! 😬




Mi nombre es D, tengo 13 años y odio la lectura. La odio casi tanto como comer verduras, o quizá un poco más. Muchos de mis amigos dirían que su experiencia empezó antes de saber a leer pues sus padres les contaban historias antes de ir a dormir pero en mi caso todo fue diferente. Mis padres trabajaban mucho y nunca fueron demasiado aficionados a leer por lo que no me leyeron ninguna historia. Por el contrario, sí recuerdo cómo mis abuelos me contaban algún cuento tradicional de manera oral como El gato con botas, Garbancito o Hansel y Gretel.

Después de esta etapa vino la época escolar de aprendizaje de la lectura, cosa que recuerdo como algo horrible ya que no entendía lo que estaba haciendo, solo recuerdo tener que practicar en casa el deletreo que, además, no se me daba demasiado bien. Cuando por fin aprendí a leer, mis lecturas se limitaron a aquellas que leía por obligación en el colegio; de aquella época recuerdo libros como Manolito Gafotas o Donde viven los monstruo y colecciones como  las de Geronimo Stilton, el Barco de Vapor o Bruño (Fray Perico y su borrico, Don Cracol detective, Vacaciones en la cocina, Luisón). 



Sin embargo, ninguno de estos libros me entusiasmó demasiado por diversas razones. Algunos los leíamos en clase y la profesora contaba cuántos minutos tardábamos en leer un determinado capítulo. Eso me molestaba tremendamente ya que, como he comentado antes, nunca se me dio demasiado bien leer. Por otra parte,  después de leer los libros en casa debía hacer un examen en el que me preguntaban datos de memoria, por lo que no disfrutaba de la historia que las obras contaban, sino que me preocupaba por conocer el nombre correcto de todos los personajes secundarios.




Ahora ya estoy en secundaria y en este curso hemos leído El valle de los lobos y Las Lágrimas de Shiva pero, desgraciadamente, las cosas no han cambiado demasiado: sigo detestando leer libros por obligación y en muchas ocasiones opto por buscar resúmenes en internet, aunque esto no me asegure aprobar los controles de lectura. 

No obstante, que no me guste leer novelas no significa que no me gusten las historias pues realmente me gustan mucho las películas de Harry Potter y me apasionan las series anime y manga como, por ejemplo, Detective Conan; Naruto; Los Caballeros del Zodiaco o Code Geass. Otra de mis pasiones es el mundo del cómic, sobre todo los de Marvel. De hecho, en mi tiempo libre dibujo esbozos de cómics ambientados en este universo y, quién sabe, tan vez en un futuro  pueda dedicarme a ello. 🙏



domingo, 10 de marzo de 2019

Autobiografía lectora y audiovisual


Recuerdo a mi madre leyendo, entonces no sabía leer pero lo imitaba. Pasaba mucho tiempo con los libros y cuentos que tenía y me perdía allí imaginando las historias a través de sus imágenes.
Mi cuento favorita era pulgarcita y Alicia en el país de las maravillas; como era chiquita me identificaba como ellas e imaginaba estar en un mundo de aventura, fantasía y lleno de magia.



Conforme he crecido y he aprendido a leer; como no leía bien, porque siempre adivinaba las palabras en lugar de leerlas y me perdía la concentración solo en leer bien no entendía bien, me limite haciéndolo de este modo me aleje de lectura.
Mi contacto con los libros, menos la lectura obligatoria de colegio que tenía que leer, casi totalmente se limitó a los medios audiovisuales; los dibujos animados, películas, cine, teatro, radio y hasta los videojuegos donde vivía las aventuras de los cuentos como protagonista.
En secundaría volví a leer, pero no leía ni novela ni libros de textos sino que leía poesía, el género que me sigue encantando, y más de poeta Hafez y hasta me anime a escribir varias poesías y textos cortitos de mismo estilo.
En época de bachillerato mi gusto de leer se giró hacia textos antiguos persas, leía Shāhnāma (El Libro de los Reyes), Mil y una noches, Historia de Beyhaqi, Abdullah Ansari de Herat y por supuesto seguía leyendo poesía.


En primer año de carrera tuve un profesor de literatura quien me propuso audiolibro ya que no me gustaba mucho leer, desde allí empecé a leer escuchando libros y de golpe leía un montón de libros que la mayoría eran internacionales.
Mi libro favorito que lo escuché primero y después lo leí y compré a varios amigos para regalarles era ensayo sobre la ceguera de José Saramago el que me encantó por su estilo diferente.
Actualmente no leo mucho y si leo será a través de audiolibros pero sí que es verdad que la poesía me llama mucho la atención y la leo.   




viernes, 8 de marzo de 2019

Con lo que me engancho al mundo de tecnología



Para mí la tecnología es tan fundamental que no puedo imaginar un día de mi vida sin ella, y sobre todo lo uso para mi comunicación diaria. A continuación os revelo una lista de las herramientas que uso de mayor frecuencia a menor:

 📨  Telegram: es una aplicación de mensajería que me sirve para muchas cosas; principalmente lo utilizo para chatear con mi familia y amigos. Esta app ofrece posibilidades que me parece que supera al WhatsApp y lo hace más útil. Hay posibilidad de mandarte mensaje a ti mismo; o sea que puedes chatear contigo mismo, esto me sirve como un almacenamiento extra que puedo guardar mis cosas y anotar lo que antiguamente lo guardaba en Notas de móvil. También allí puedes tener robots de búsqueda de música, información o canales que me parecen muy útiles.
📩  WhatsApp: es otra aplicación de mensajería donde normalmente lo uso para chatear con amigos españoles. (También he disfrutado del uso de esta aplicación durante mi periodo de práctica para coordinarme con los profesores del centro y mis compañeros.)
🔎  Google: es una herramienta de búsqueda que lo considero como un santo que siempre le consulto en todo momento de la vida y mucho más en la vida académica y el periodo de prácticas.
 📝 Word: es una herramienta para escribir pero a mí también me sirve como corrector, lo veo fácil de usar y útil en la vida diaria. Es una herramienta básica en que se puede hacer tablas, editar textos, etc.
💓Instagram: es una red social la cual sinceramente me sirve como cotilleos, enterarme de noticias, compartir mis sentimientos momentales.
 📷YouTube: es un sitio web dedicado a compartir vídeos. Presenta una variedad de clips de películas, programas de televisión, etc. Yo siempre que necesito una instrucción o quiero buscar algo que o no tengo mucho tiempo que dedicar o no tengo ganas de leer varios artículos para saber lo que quiero recurro a este sitio. (También descargue videos para poder usarlos en el aula durante el periodo de prácticas.)  
 💜UA Cloud: la plataforma de la universidad donde tenemos acceso a los materiales didácticos, notas, horario, etc. y siempre lo voy consultando para ver lo que pasa en la universidad y mi carrera.
 📍Google Map: la aplicación que al salirme de casa o donde sea la tengo en mano para no perderme porque gozo de una terrible orientación.😅
 📞  imo: es una aplicación de mensajería de la que yo solo la aprovecho para tener llamadas internacionales, tanto llamadas de voz como video llamadas y casi la uso diariamente.

Y finalmente 📚diccionarios en líneas que estar en la última posición de mi lista ni le quita valor ni importancia. Siempre estoy consultando a ellas ya sea para saber el significado de una palabra, buscar sinónimos o simplemente confirmar el dictado de una palabra.